Dios espera que tengamos salud, así como prospera nuestra alma...
Actualmente vivimos en un mundo con múltiples condicionantes que desequilibran nuestra salud
todo esto nos lleva a perder nuestro bienestar.
El apòstol Pablo nos aconseja si comemos o bebemos debemos hacerlo todo en nombre de Dios, este es un consejo muy atinado, ya que nos indica que nuestro cuerpo es templo del Espìritu Santo y como tal debemos cuidarlo.
En todos los aspectos o todas las àreas de nuestras vidas, siempre hay que tener a Dios presente siempre agradeciendole por que nos da conocimiento y capacidades para poder cuidar principalmente de nosotros mismos, nuestra salud es un regalo dado por Dios cuidèmosla mucho para vivir sirviendo a Dios.
Feliz Sábado a todos los hermanos de la Iglesia.
Que este sábado sea de mucha bendición.